Coface, líder mundial en seguros de crédito, presenta una síntesis del escenario Latinoamericano basado en los últimos acontecimientos más relevantes para los principales países de la región. Desde el norte, en México, se observa que el inesperado resultado de las elecciones en Estados Unidos mantiene a la expectativa al país debido a la existencia de tratados comerciales entre ambas naciones. Por otro lado, la producción industrial de este país experimentó una contracción del 1,3% interanual en septiembre. Adicionalmente el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento interanual del 0,61% en octubre debido al aumento estacional de los precios de la electricidad regulada, al ajuste al alza del precio máximo del diesel y a los efectos rezagados de la depreciación del peso mexicano. Según el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) aumentó un 1,5% interanual en agosto, elevando la tasa variable de crecimiento promedio a 3 meses a un 2% interanual (desde 2,2% en julio). En cuanto al desglose, observamos que el crecimiento sigue liderado por los servicios, mientras que la actividad industrial -principalmente petróleo, manufactura y construcción- es moderada.

En Colombia, luego del sorpresivo rechazo a los acuerdos de paz que auguraban un reimpulso al crecimiento del país por la mejora de la seguridad y la llegada de inversiones, la presentación de una reforma estructural fiscal se constituye como la alternativa más cercana para compensar los ingresos del país frente a la caída de los precios del petróleo. Este proyecto de Ley prevé un aumento del 0,8% del PIB de los ingresos del gobierno para el año próximo, para ir llegando gradualmente a un 2,7% en 2022. Esta medida no deja de ser impopular al constituirse como un freno al crecimiento de la economía colombiana; sin embargo, de no tomarse Colombia podría perder su calificación de grado de inversión BBB (dos agencias de calificación de riesgo tienen ya al país en perspectiva negativa). Por su parte, Venezuela continúa sumida en un complicado sistema económico con un rígido control de divisas, condiciones de incertidumbre empresarial y una profunda falta de institucionalidad política, con una oposición cada vez más decidida a demandar un cambio a través de la protesta social.

Para la economía ecuatoriana, la reciente firma del acuerdo comercial con la Unión Europea permitirá eliminar los aranceles elevados y los obstáculos técnicos favoreciendo el comercio entre ambas partes. Al respecto de las exportaciones del país a Estados Unidos (que representan el 39,5% de sus exportaciones totales) se mira con preocupación el fortalecimiento del dólar, desde la victoria de Trump, ya que este factor reduce su competitividad. Por otro lado, según el Ministerio de Finanzas, el total de la deuda pública de Ecuador alcanza USD 37.8 billones. Esta cantidad representa el 39,2% del PIB, porcentaje que roza el límite legal (40%). En este sentido se espera que los pagos de interés anuales superen el 2% del PIB entre 2017 y 2021, y que el nuevo gobierno afronte esta carga a través de un mayor endeudamiento que agrave aún más la situación.

Por su parte, a pesar de enfrentar también desafíos, Brasil muestra signos de recuperación. La inflación, por ejemplo, cayó debajo de 8 puntos por primera vez desde febrero de 2015. Asimismo, se resaltan los esfuerzos de la Cámara de Diputados para establecer un límite máximo de gasto federal en su esfuerzo por restaurar la disciplina fiscal. Adicionalmente se espera una importante inyección de capital a la economía proveniente de varios proyectos de inversión, por un monto aproximado de US $ 5,2 billones para el sector productivo. Sin embargo, por el lado de los préstamos bancarios, la actividad se contrajo al -1,7% interanual en términos nominales en septiembre, como resultado del comportamiento negativo de la actividad económica, la continuidad de las condiciones monetarias restrictivas y el fuerte deterioro del mercado de trabajo. En este sentido se espera que este entorno negativo se mantenga en el corto plazo proyectándose, para los meses próximos, la implementación de un ciclo de relajación monetaria gradual por parte del Banco Central.

En Perú existe aún expectativa con el nuevo gabinete gubernamental al ser catalogado como poco experimentado. Cabe mencionar también que la última encuesta del Banco Central de la Reserva del Perú (BCRP) mostró que las expectativas de inflación aumentaron para el 2017 (del 2,6% al 2,7%), luego de dos sorpresas inflacionarias consecutivas que llevaron a este indicador por encima del rango objetivo del 1% -3% del BCRP. Chile, por su parte, confirmó, en el ámbito político, la vuelta a la derecha en las últimas elecciones municipales. Los resultados de las elecciones son un estímulo para el ex presidente Piñera, que lidera las encuestas entre los aspirantes presidenciales para el 2017. Para cerrar, la actividad económica argentina cayó un 2,6% en agosto, por debajo del -6,0% registrado en julio. Sin embargo, se espera que la economía alcance un punto de inflexión en el cuarto trimestre del 2016 basado en mejoras en los sectores agrícola y de la construcción.