El acceso a la financiación es uno de los principales problemas a los que se enfrentan las empresas ecuatorianas de cualquier sector y tamaño, sin embargo, gracias a la factura electrónica, ahora pueden encontrar esa financiación en su propia casa, de manera muy sencilla y accesible.

“El impulso dado por el Servicio de Rentas Internas, SRI, a la factura comercial negociable en Ecuador abre un nuevo abanico de posibilidades para las empresas ecuatorianas que utilizan un servicio de facturación electrónica – destaca Carlos Velamazán, Director de la Unidad de Negocio de América de SERES - La nueva normativa del Gobierno ofrece todo su potencial en un escenario digital, ya que las empresas que emiten electrónicamente a través de algún operador de factura electrónica, como SERES, pueden convertir esta regulación una ventaja competitiva para su negocio y reducirse los casos, más del 50%, de impago que se producen debido a la falta de liquidez.”

¿Qué es la factura comercial negociable?

La factura comercial negociable es un título de valor que se puede emitir en forma electrónica o en títulos físicos, y que, por efectos de su endoso y negociación a través de una entidad financiera, proporciona financiación.

Para que una factura comercial se convierta en factura comercial negociables debe contener la autorización y la firma del receptor así como la denominación de “factura negociable” inserta en el texto, el número de orden del título librado, la fecha, lugar y cantidad de pago.

¿Qué ofrece la factura comercial negociable a su negocio?

Más allá de la aparente necesidad de adecuación, la factura comercial negociable ofrece importantes ventajas y no pocos beneficios debido a que permite a quienes la emiten beneficiarse de una mayor facilidad a la hora de buscar financiación.

La factura comercial negociable contiene datos relativos a la factura comercial además de datos adicionales que potencian su transferencia y agilizan su negociación, protesto y ejecución.

Esto facilita a las empresas a cobrar sus deudas por ventas de bienes o servicios al crédito y agilizar las operaciones de factoring, pudiendo negociar la factura sin esperar al plazo de pago y, con ello, cumplir con las obligaciones tributarias.

¿Cómo se negocia la factura comercial negociable?

Las facturas comerciales negociables pueden negociarse en el mercado bursátil, en el extrabursátil, en el Registro de Valores no Inscritos (REVNI) y en el mercado privado. Es necesario que un intermediario (Casa de Valores) intervenga en la negociación, ya que son los únicos intermediarios autorizados para negociar títulos valores.

Mejor gestión y más financiación

Según Carlos Velamazán, Director de la Unidad de Negocio América de SERES, “la factura electrónica es un mecanismo que no solo aporta información sobre la empresa, sino que también abre las puertas a nuevos canales de financiación, debido a que reduce e incluso elimina los principales obstáculos del departamento financiero relacionados con la facturación”.

Según el estudio publicado por Atradius, el 53% de los impagos de facturas se deben a la falta de liquidez, el 27% a discrepancias en el contenido y el 16% a un envío a la persona incorrecta. Es decir, el 96% de las facturas impagadas se deben a una mala planificación previa, que un servicio de factura electrónica podría resolver automatizando el proceso.

En la mayoría de los casos, el retraso en el pago provoca que la empresa acreedora opte por financiarse con bancos o entidades de crédito fácil, los cuales son mecanismos cuyos procedimientos de solicitud son largos, tediosos y muy caros, deteriorando en muchos casos la salud financiera de la empresa.

En este escenario, la factura electrónica ofrece un mecanismo de información para conocer la solvencia del deudor, agiliza y automatiza el proceso de aprobación, y facilita y simplifica la financiación anticipada de las facturas, dando la opción a los proveedores de cobrarlas en el acto. De esta manera, en caso de necesidad de liquidez, las empresas podrán acceder a una nueva fuente de financiación, fuera de los canales bancarios tradicionales.