Cerca de 350 personas entre niños y mayores de la Fundación de Servicio Médico Social para Niños y Ancianos- Fundación Jonathan, recibieron a 45 empleados estadounidenses de American Airlines, quienes como una iniciativa de solidaridad apoyaron a la institución con la entrega de aportaciones económicas y donaciones de primera necesidad en beneficio de los más necesitados. 

Sillas de rueda, ropa y juguetes fueron entregados por los voluntarios, quienes por más de un año gestionaron y solicitaron apoyo a todo el personal de American para entregar las donaciones a Fundación Jonathan. 

La delegación - recibida con una presentación musical muy emotiva interpretada por niños con necesidades especiales - forma parte del grupo de empleados de American Airlines Latin Diversity Network (LDN). LDN tiene como miembros a latinos y no latinos que fomentan la participación de ayuda a comunidades sin fines de lucro como Fundación Jonathan, además de la preservación de las culturas y tradiciones en la comunidad Latinoamericana de empleados de American.

“La alegría de estos niños es la mayor recompensa que podemos recibir, es el motor que nos impulsa a seguir trabajando arduamente por su bienestar. Estamos muy agradecidos por la contribución de American Airlines, porque significa un gran aporte a nuestra misión”, mencionó Catalina Avilés – directora de la fundación.

Fundación Jonathan, con 12 años de obra social en Quito, acoge a diario a alrededor de 350 personas que visitan sus instalaciones ubicadas en el barrio Itchimbía (centro de Quito). En este espacio, se brinda atención médica gratuita, entrega de medicinas y el desayuno y almuerzo a personas de escasos recursos que padecen diversas enfermedades como cáncer, parálisis cerebral, diabetes, insuficiencia renal y otras necesidades.

Por su lado, Edwin Rincón – Gerente Comercial de American Airlines en Ecuador expresó su satisfacción de apoyar a la gran gestión que Fundación Jonathan desempeña y agradeció el apoyo de Latin Diversity Network en esta noble causa. “Para American, el trabajo con la comunidad es una de nuestras áreas de Responsabilidad Social más fuertes. Gracias a este grupo de personal voluntario de American ha sido posible contribuir al bienestar médico y emocional de niños y mayores de Ecuador, como un gesto de nuestro compromiso con el país”.

“Nuestro compromiso y total apoyo se hacen más significativos en este momento dada la emergencia nacional por la que está atravesando Ecuador al haber sido afectado por un terremoto de 7,8 grados. Parte de nuestra contribución será destinada para los damnificados de éste desastre natural que ha dejado mucha tristeza en todo el pueblo ecuatoriano y en el equipo de American Airlines”, indicó Victor Escalante, presidente de LDN y Gerente de Experiencia del Cliente en las oficinas de Reservaciones de Dallas/Fort Worth, Texas.

American Airlines se ha asociado a la UNICEF a través del programa Change for Good, el cual entregará en beneficio de los niños y familias afectadas por el terremoto donaciones valoradas en $ 90.000. Change for Good es una cooperación entre la UNICEF y la industria de la aviación internacional a la que American Airlines pertenece desde 1994. Consiste en que los viajeros en los vuelos internacionales de American puedan donar su moneda local o extranjera no utilizada, para que la UNICEF los convierta en servicios para ayudar a salvar y mejorar la vida de niños en más de 150 países. Para esta emergencia nacional, la UNICEF ha estimado que 150.000 niños han sido afectados por el desastre.

Adicionalmente, American Airlines es un colaborador activo de la Cruz Roja Americana junto a la cual ayuda a aliviar el sufrimiento humano causado por desastres naturales. En ésta ocasión, para el Ecuador se han recaudado aproximadamente $12.000 en fondos en apoyo a los esfuerzos de socorro, gracias a los socios AAdvantage que a cambio de las contribuciones hechas a la Cruz Roja reciben millas de bonificación.

Terminada su visita, la mejor muestra de agradecimiento que American Airlines pudo recibir fue la felicidad de los niños y adultos mayores quienes apreciaron el tiempo ofrecido por los voluntarios.