Telegram es, desde hace varios años, la plataforma de mensajería favorita por millones de personas de todo el mundo. Ahora conocemos la noticia de que Google estaría interesada en hacerse con la compañía, y tiene toda la lógica, ya que Google siempre ha tenido problemas con este tipo de aplicaciones. La prueba es Hangouts, que (pese a que no es una mala herramienta) está muy por detrás de la competencia.

Sundar Pichai (CEO de Google) ha mantenido una reunión con Pavel Durov (CEO de Telegram), para hablar de todos los detalles de una posible adquisición, que se cerraría por 1.000 millones de dólares. Por poner algo de contexto, hay que recordar que Facebook compró WhatsApp por unos 19.000 millones de dólares, pero también es cierto que la comunidad es mucho más grande.

Por el momento, simplemente ha habido reuniones de acercamiento entre ambos directivos, y todavía no se ha llegado a ningún acuerdo. Diversas fuentes apuntan que hubo otras reuniones previas entre Google y Telegram, en las que el propio Durov habría buscado un posible interés de compra con Google (reuniéndose con Rich Miner, en estas ocasiones).

No olvidemos que las aplicaciones de mensajería son una asignatura pendiente para Google: Google Tal, Buzz, Wave o Hangouts fueron (y son) buenas herramientas, pero jamás llegaron a acabar de conectar con el gran público. Por su parte, Telegram es una plataforma genial, abierta, apostando por la seguridad, privacidad y con unas posibilidades casi infinitas. La pregunta ahora es si esta filosofía seguiría estando vigente en manos de Google.

También es cierto que Telegram no tiene un modelo de negocio claro, pero ha crecido mucho en los últimos años, algo que la convierte en un objetivo interesante para empresas como Google. Si esto se hace realidad, solo espero que Google ayude a que Telegram siga creciendo, y no la acabe matando por completo (algo que ha ocurrido con otras compañías compradas en el pasado).