Desde que comenzó como un campo profesional en Inglaterra por el siglo XVII hasta la actualidad, la misión de las Relaciones Públicas ha sido generar un vínculo entre la organización, la comunicación y los públicos relacionados. En el Ecuador no es la excepción; ya que, los términos: métodos y teorías de la publicidad, marketing, diseño, política, psicología, sociología y periodismo, son más familiares para los estudiantes y los mismos profesionales.

Según el Lcdo. David Viteri Espín, relacionista público con más de 10 años de trayectoria, como principal objetivo de esta disciplina, es fortalecer los vínculos con los distintos públicos; es decir, escuchándolos, informándolos y persuadiéndolos para lograr consenso, fidelidad y apoyo en acciones presentes y a futuro.

Además relaciona las Relaciones Públicas con las entidades gubernamentales para que haya un vínculo con la comunidad; puesto que, cada entidad debe implementar sus políticas de comunicación interna y externa, debido a que así se mantendrá fortalecida la imagen institucional y un excelente clima laboral.

“Nuestro rol es vital, debido a que mediante el plan de comunicación podemos también aportar nuestros conocimientos de comunicadores activos, brindado ideas y generando actividades que nos permitan llegar a la ciudadanía, quienes conocerán nuestros servicios y ser beneficiados de los mismos”, recalcó Viteri.

En nuestro país cuenta con grandes agencias de Relaciones Públicas reconocidas a nivel internacional. Taktikee, Llorente & Cuenca, Grupo Enroke y Ccm Eventos son las más destacadas en el ámbito social, privado y gubernamental.

Ccm Eventos proyecto que tiene 6 años de vida en los cuales sabe que, el rol del asesor comunicacional es fundamental para que una campaña que organice una ONG u organización política tenga éxito. Para ello se debe iniciar con la creación de un plan de trabajo. 

Basado en las siguientes etapas: Primera, reconocimientos de las fortalezas y debilidades de la institución; segunda, cómo impactará en la sociedad; por lo tanto, se analizará el contenido (imagen, texto y mensaje); tercera, un plan de medios para que ningún medio de comunicación quede al margen para llegar a las grandes masas de la comunidad y cuarta, una evaluación de cuál fue el impacto del mensaje de la ONG o institución por medios de sondeos o encuesta posterior.

Martha Pine quien lleva 15 años ejerciendo las relaciones públicas en Guayaquil, a través de su agencia MAPARP, menciona que no se debe acudir a la mentira para mostrar una buena imagen de la empresa, ella considera importante cuidar la reputación y credibilidad de la empresa y del relacionista, por eso recomienda “trabajar con una estrategia de comunicación en donde se expliquen los objetivos generales, además un sondeo previo en los medios de comunicación para saber cuál va ser la repercusión de la estrategia en su público objetivo”. 

De tal manera como se cuida la imagen de una empresa, se cuida la relación de la empresa con su entorno. Es común que el trabajo de un rrpp esté sujeto al trabajo de los periodistas, pero no siempre así, sin embargo, la relación entre el relacionista y periodistas debe ser cuidada. Pine confirma que no siempre hay una buena relación con los periodistas, pero menciona que hay que saber cuidar los detalles. “Hay que darle un seguimiento, hay muchos relacionistas públicos que no lo hacen. Hay periodistas que son exigentes y les toca en el camino toparse con relaciones públicas que no tienen la vasta experiencia para poder sobrellevar la comunicación entre la empresa y el periodista”.

Según Sonia Yánez, magister en Comunicación y Periodismo digital menciona que acá en el país se piensa en las relaciones públicas con la comunicación organizacional como algo cosmético, algo que los hace ver bonito, pero no lo ven como parte de la estrategia del negocio. “en el Ecuador al relacionista público lo tienen como un cargo operativo que ejecuta herramientas y acciones, pero no es alguien que se reúne con el gerente o el presidente de la empresa y que tiene poder de decisión o que le consultan ideas”.

Ella también advierte que uno de los aspectos importantes y que el relacionista público corre riesgo, es que se pierda la reputación de la empresa, para ello recomienda “analizar los escenarios donde hay imprevistos o problemas, y crear manuales de crisis -lo peor es que exista una crisis y no se esté preparado-”.

Para Ronny Tacle Maca, como asesor de Ccm Eventos comparte su experiencia teniendo en cuenta: “Nuestra obligación como asesores en comunicación organizacional es mostrar a las instituciones, son básicas para tener una buena imagen ante la sociedad. Por ello es esencial que las agencias este constantemente promocionando alguna campaña de preferencia que tenga que ver con la responsabilidad social”. 

Las mujeres tienen su espacio


Por otra parte, un dato curioso que se refleja en el medio es que el 71% de los relacionistas son de sexo femenino, y entre los dos géneros la edad promedio es de 25 a 35 años. No obstante, los hombres siguen ocupando una cantidad mayor de puestos administrativos altos en las Relaciones Públicas.

La Comunicadora Social Elizabeth Peña, relacionista pública de la vicealcaldesa de Guayaquil, Abogada Domenica Tabachi, el género femenino se destaca por su dedicación, habilidad, destreza y creatividad a la hora de desarrollar sus actividades; por lo tanto, esas cualidades llaman la atención en el ambiente laboral y hacen que se convierta en una buena relacionista pública.

“La percepción que tenemos las mujeres durante nuestro desenvolvimiento profesional han permitido que alcancemos grandes niveles de trabajo en los últimos tiempo. Por ejemplo si la imagen de una empresa ha decaído por distintos factores, los relacionistas públicos deben buscar diferentes métodos para subir la imagen o elaborar planes que vayan en alianza con los otros departamentos de la empresa, para elevar el nivel de confianza”, nos añade Peña. 

Sin embargo, Sonia Yánez, dice que la gente en Ecuador piensa que una relacionista público debe caer bien, deber ser extrovertida, pero no se dan cuenta que el trabajo debe ser estratégico. No sirve de nada alguien carismático y sin poder armar estrategias. “A nivel extranjero, los mayores especialistas en comunicación y relaciones públicas son hombres, por la simple razón de que las relaciones publicas siempre fueron vistas como una profesión de prestigio, poder, y una asesoría a la alta directiva”.

La profesión en los estudiantes. 

Además añadir que los estudiantes hacen posible que se abra el mercado en el medio- uno de los más importante en la región junto a Brasil, Argentina y Chile-, por el interés de realizar sus prácticas pre profesionales como agentes públicos. Así recalca el Lcdo. Erick Quiroz, trabajador del Departamento de Comunicación Organizacional, de la Facultad de Comunicación Social (FACSO) de la Universidad de Guayaquil. 

“La importancia que tiene los estudiantes es por el origen de las necesidades que se genera en la FACSO. Relaciones Públicas a nivel de institución universitaria maneja la comunicación de autoridades en nombre de la Facultad; más que nada, para sobresalir en la parte académica; y son ellos, lo que elaboran nuevos proyectos que involucran los saberes y conocimientos; es decir, un emprendimiento que puede tener un aval del decano. La obligación de nuestro departamento es el de sociabilizar cualquier actividad por medios de las redes sociales”, opinó el comunicador de FACSO.

En la actualidad el Ecuador cuenta ya con 3 universidades que imparten la carrera de Relaciones Públicas; en el cual, se busca que un agente de cambio tenga la mejor preparación académica. Y que los 1. 300 alumnos que han egresado apropiadamente, busquen el bienestar y buen vivir de los ciudadanos.