Hasta hace algunos años, los problemas capilares se concebían únicamente como un problema cosmético, pero a día de hoy se confirma que hay que clasificarlos dentro de los problemas dermatológicos que más afectan a la calidad de vida de pacientes.

Doctores explican que existen más de 100 tipos de alopecia que son derivados de problemas nutricionales, hormonales, inmunológicos, de enfermedades internas, de cánceres e incluso del propio estrés.

Los doctores también advierten que es de vital importancia asistir al dermatólogo cuando se observe una caída constante de pelo porque se trata de “un problema médico que debe ser diagnosticado para tratarse específicamente”.

Tratamientos

El tratamiento quirúrgico de la alopecia ha mejorado considerablemente en los últimos años porque ya se consiguen resultados totalmente naturales. De hecho, el tricólogo apunta que las técnicas utilizadas para el trasplante de pelo han evolucionado.

Hace 15 años se empleaba la técnica del injerto que consistía en trasladar muchos grupos de pelo de una zona a otra, una cirugía muy rápida pero que daba resultados poco naturales, “pelo de muñeca”.

Cinco años más tarde se comenzaron a realizar los microinjertos capilares con técnicas que han mejorado todavía mucho más en los últimos seis años porque se evitan cicatrices.

Ha llegado hace un par de años el robot Artas que permite la extracción más rápida del pelo de la zona donante (zona de la nuca).

En definitiva, la gran evolución tecnológica de las técnicas y dispositivos empleados para el trasplante de pelo suponen una recuperación muy rápida del paciente tras la intervención y una incorporación inmediata a la vida socio-laboral.