El servicio de música online Grooveshark cerró sus operaciones el pasado viernes como parte de un acuerdo para resolver una disputa con los grandes sellos discográficos y puso fin a una batalla legal de cuatro años. Grooveshark que contaba con 30 millones de usuarios- borrará todas las obras cuyos derechos de autor son de los sellos y entregará la propiedad del sitio, aplicaciones para teléfonos celulares y propiedad intelectual, incluidas patentes y derechos de autor, dijo la compañía.

"Pese a las mejores intenciones, cometimos graves errores. Fracasamos en asegurar las licencias de quienes tienen los derechos de la gran cantidad de música en el servicio", dijo Grooveshark en su página web. La empresa matriz, Escape Media Group, enfrentaba una pena de más de 756 millones de dólares en daños en un juicio que iba a comenzar este lunes en una corte de Manhattan.

El juez Thomas Griesa -el mismo que interviene en el pleito entre la Argentina y los fondos buitre- había dictaminado la semana pasada que las violaciones de los derechos de autor que cometió Grooveshark, con sede en Gainesville, Florida, de casi 5000 canciones fueron "deliberadas" y "de mala fe". Nueve sellos discográficos, incluidos Arista Music, Sony Music Entertainment, UMG Recordings y Warner Bros Records, demandaron a Escape Media Group por violación de derechos de autor en 2011.

En documentos judiciales, las discográficas llamaron a Grooveshark un "descendiente directo" de Grokster, LimeWire y Napster, todos los cuales fueron cerrados por violaciones de los derechos de autor. Ayer, los sellos se remitieron a un comunicado de la Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos, que calificó el acuerdo como "una importante victoria para los artistas y toda la industria musical". La asociación dijo que los fundadores de Escape, Joshua Greenberg y Samuel Tarantino, accedieron a "importantes multas financieras" si los términos del acuerdo eran violados. Un vocero de Grooveshark se negó a hacer comentarios.