El uso constante de teléfonos inteligentes y tabletas, que en muchos casi llega al nivel de una adicción, terminará por causar graves daños en la vista, advierten expertos.

Esa fue una de las conversaciones recurrentes en el OPTOM Meeting de Valencia, España, donde especialistas de la visión se reúnen para tratar los desafíos de su campo.

El diario español El País visibiliza esta problemática, con el llamado de atención de quienes advierten que los aparatos electrónicos exigen un esfuerzo extra de los ojos.

El peligroso hábito de observar las pantallas a cortas distancias y por espacios de tiempo muy prolongados expone al riesgo de padecer miopía.

Quienes sufren este mal tienen, entre otras, dificultad para observar con claridad los objetos lejanos, lo que se podría definir como problemas para enfocar esos objetivos.

Según especialistas consultados por El País, varios estudios prevén un aumento de 33% en la cantidad de personas miopes para el 2020.

Ante el esfuerzo al que nos obligan las pequeñas pantallas, una recomendación para evitar consecuencias mayores es hacer descansos periódicos.