Los científicos han determinado que tener un buen sentido del humor ayuda a la personas que sufren de depresión y trastornos de pánico a mejorar su salud, debido a que al momento de que una persona cuenta un chiste muy bueno se estaría sobrepasando los límites de la alegría y de esta forma nuestras arterias se expanden o se contraen ayudando a reducir el estrés mental ocasionado muchas veces por el trabajo, los estudios o simplemente por las actividades del hogar.

Un chiste es una frase corta creada a partir de la imaginación de una persona la cual posee fines cómicos, irónicos e inclusive burlescos, está acompañada de un juego verbal o conceptual capaz de causar una sensación de risa y que en algunas ocasiones para hacerlo más llamativo se encuentra acompañado de una ilustración.

Para algunas personas es grato tener la compañía de personas que cuenten chistes muy buenos, ya que esto le ayuda a mantenerse activo durante la jornada de actividades diarias realizada por cada persona.

Existen varios tipos de chistes que se clasifican de acuerdo al tipo de contenido con el que están estructurados: 

Chistes Inocentes: Poseen un juego de palabras y no contienen ningún tipo de ofensa verbal.
Chistes Tendencioso: Argumentados con palabras con contenido hostil, agresivo, obsceno y en algunas ocasiones se inclina hacia el lado erótico, también conocidos como chistes rojos o verdes.
Chistes Negros: Son los que poseen la intención de realizar una burla a enfermedades, discapacidad o inclusive hasta la muerte.