A medida que la tecnología avanza se crean nuevos dispositivos que de acuerdo a su función llaman la atención de las personas ya sea por su funcionamiento o simplemente por necesidad de estar a la moda. 

Aunque parezca algo insólito y difícil de creer, ya existe un accesorio que es capaz de calcular el tiempo aproximado de vida que le resta a cada persona, se trata de Doggy Tikker, denominado como el reloj de la muerte. 

Un inventor ruso fue el pionero de esta idea que superficialmente calcula la fecha en la que el dueño del mismo va a fallecer, este artefacto utiliza toda la información del usuario el cual debe ser programado con pequeñas preguntar sobre el estilo de vida de cada usuario, incluyendo datos médicos, adicciones e historial clínico de enfermedades crónicas. 

Además se implementan algunos detalles que van relacionados con la cantidad y la frecuencia con la que el usuario normalmente acostumbra a realizar alguna actividad deportiva, toda esta información es procesada para finalmente establece un resultado para determinar el tiempo de vida que le resta al usuario. 
Según su inventor este artefacto se creó con el único fin de animar a las personas a aprovechar cada momento de sus vidas.