La sanidad española mantiene bajo vigilancia a 52 personas que tuvieron contacto con la enfermera infectada por el virus del ébola, la misma que está siendo medicada con plasma de la hermana Paciencia Melgar, paciente que venció la enfermedad.

Por el momento la auxiliar de enfermería Teresa Romero Ramos, que formó parte del equipo que atendió al misionero español fallecido a causa de la misma patología, permanece apartada en el hospital Carlos III de Madrid y su estado ha progresado “favorablemente dentro de las precauciones”, según manifestó Rafael Pérez-Santamarina, gerente del Hospital La Paz de Madrid.

El marido de la infectada y un ingeniero que viajó a Nigeria, también se encuentran en observación en el mismo centro hospitalario. El primero no presenta síntomas del virus mortal, mientas que el segundo ha dado resultado negativo en un análisis practicado, comunicaron autoridades del Hospital La Paz y los doctores que les atienden en Carlos III.

De igual forma, otra enfermera que participó en el cuidado de los religiosos fallecidos, fue sometida a pruebas para verificar otro posible caso de contagio, a pesar de que no mostraba los síntomas de la enfermedad; sin embargo, el resultado fue negativo, anunció la Consejería de Sanidad de Madrid.

Teresa Romero Ramos, la enfermera contagiada por el ébola, tuvo contacto con 22 personas, entre ellas profesionales sanitarios y familiares, los cuales permanecen bajo control por la Comisión de Coordinación. A ellos se suman las 30 personas que observaron a los dos misioneros fallecidos. 

Por otro lado, el gobierno provincial de Madrid informa que un perro mascota de la infectada será sacrificado porque existe bibliografía científica que confirma el hallazgo de estos animales con anticuerpos del ébola y un posible peligro de infestación. Para tal efecto, tuvieron que pedir una orden judicial, ya que sus dueños no entregaron el animal.