Los empresarios dentro de su organización fijan objetivos, de tal manera que realizan la toma de decisiones estratégicas para poder alcanzar la meta establecida; dentro de sus roles está la administración y el control de la empresa asumiendo la responsabilidad tanto comercial como legal. 

Muchos de los propietarios de compañías no llegan a tener éxito porque no persiguen sus objetivos de manera eficaz y productiva; para ello se necesita flexibilidad y adaptarse correctamente a los cambios que se viven en el mundo socio-laboral.

Dentro del perfil de un empresario exitoso tienen relevancia las siguientes características, según el sitio especializado opinionesempresas.es:

Son alumnos proactivos: al transcurrir el tiempo la forma de ejecución en el mundo laboral cambia rápidamente, esto se debe a que la innovación o creatividad que llegan a ser agradables y aceptadas, el día de mañana puede convertirse en obsoleta; por esta razón el empresario debe estar actualizado con las nuevas tendencias y así adaptarse a cambios constantes, es decir, debe aprender día a día cosas nuevas que mejorarán al desarrollo de su profesión. 

Asumen riesgos: llegar al éxito es, asumir los riesgos que se presenten, porque el que se arriesga a nuevos retos está más cerca de ganar y lograr lo propuesto.

Trabajar muchas horas: al emprender un negocio implica mucha fuerza y resistencia, por lo que lograr el crecimiento de una empresa no es fácil; la perseverancia, dedicación y responsabilidad debe destacarse, por consiguiente, requiere de mucho tiempo abordar dentro del comercio, rescatando que todo sacrificio trae una recompensa. 

Saben cuándo pedir ayuda: el ser propietario de una empresa no significa que debe saberlo todo, en cualquier momento surgen inconvenientes e incógnitas que de una u otra manera deben ser resueltos; para ello puede contar con servicios de empresas especializadas.

Aprenden de sus errores: debe entender que un error no lleva al fracaso, por el contrario, sirve como refuerzo al aprendizaje .

Crecen en la crítica: tienen la capacidad de seguir adelante frente a la crítica. Entendiendo que existen críticas constructivas y destructivas, el empresario debe estar preparado ante todo, a pesar de que dichas críticas sirven para la mejora de su desempeño.

Son ambiciosos: ser ambicioso dentro del mundo laboral significa pensar en grande; por lo tanto la ambición lo lleva a sentir, pensar y realizar cosas extraordinarias.

Ven las oportunidades: los empresarios exitosos son los procreadores de la buena creatividad e ingenio, por lo que cualquier inconveniente que suscita lo acogen como una oportunidad para crecer.

Son grandes líderes: se caracterizan por tener un liderazgo democrático, en donde el empresario es la guía necesaria, motivadora y efectiva para cada uno de los empleados.

Son jugadores de equipo: ante todo saben trabajar en equipo, prefiriendo unir toda su capacidad productiva con otros empresarios y asesores profesionales para edificar un negocio con una base sólida.