Muchos especialistas hablan de que todos los excesos son malos, y esto también se aplica a los videojuegos. Los videojuegos se han vuelto muy populares desde sus inicios en los años 90, y poco a poco han ido sumando fieles a sus filas de todas las edades. A pesar de que su uso moderado es divertido e incluso estimulante para la educación de los más pequeños, hoy en día las organizaciones dedicadas a la salud hablan de los peligros que implica un abuso en esta práctica digital.

Uno de los síntomas más comunes en los jugadores habituales de videojuegos es el del dolor y hormigueo en el dedo pulgar, el cual es causado por presionar una gran cantidad de veces el control para manejar determinada consola de videojuegos. Muchos juegos acostumbran a exigirle al usuario que presione una gran cantidad de veces un único botón, y de una manera muy rápida, lo que provoca que el jugador sienta fuertes dolores, y que incluso con el pasar del tiempo se produzca una hidradenitis palmar, que prácticamente es un problema de la piel bastante común en este tipo de casos. Desde las Clínicas Diego de León nos recomiendan descansar cada hora jugada y hacer un masaje en las manos para evitar este problema.

Uno de los riesgos más peligrosos del abuso de los videojuegos es el de la adicción a este tipo de productos electrónicos, algo que puede agudizar la falta de control de los impulsos, la pérdida de peso o ganancia de peso según el caso, entre muchos otros factores que influyen verdaderamente en la persona.

Los problemas de visión son otro de los males muy comunes luego de abusar de los videojuegos, y esto es debido a la cercanía con las diferentes pantallas que no son óptimas para que una persona esté varias horas al día viéndolas, es por ello que muchas veces quienes acostumbran a jugar demasiado a videojuegos terminan con diferentes problemas de la vista, lo que generalmente se traduce al uso de gafas y diversos tratamientos para ayudar a evitar que se agudice la degradación de la visión.