La necesidad de ganar influencia o ser atractivo en Twitter con la compra y venta de seguidores para posicionarse no es una novedad en el mundo, pero en Ecuador es todavía un negocio naciente.

En el país, este servicio se promociona en el portal de Mercado Libre, OLX, en Facebook y en Twitter.

Allí se puede encontrar anuncios que como : @MiPhraseJuvenil, con 139 twetts, 6 377 personas siguiendo y 10 108 seguidores. El precio de la cuenta, tal como consta en el portal mercadolibre.com.ec, es de $1 000. 

Sin embargo, en el mercado cibernético  de comprar seguidores van en paquetes que cuestan entre $19 y $99, de acuerdo a sitios web como http://followersya.com/es/index.html; entre otros. 

Las tarifas dependen de las necesidades de cada cliente: si necesita comprar seguidores de todo el mundo o de un sitio en particular. Pues se trata de con tácticas creativas que pueden dar como resultado conseguir miles de seguidores efectivos y reales.

Generalmente, entre los clientes que acceden a este servicio constan empresas, políticos y figuras públicas de diversas profesiones. 

Ecuador no se está quedando atrás en esta tendencia. Freddy Sempertegui, experto en Gestión Empresarial, dice haber emprendido un negocio exitoso con la venta de seguidores. 

Él comenzó, a fines del 2012, con la creación de cuentas de correo electrónico y de seguidores ficticios. Para abril de este año, Sempértegui tenía 7 000 cuentas y el portal http://compraseguidoresecuador.tk/.

El negocio empezó con cuatro paquetes de $25 con 1 000 seguidores; $40, con 3 000; $60, con 5 000; y de $89,9, con 7 000. 

Pero pronto la oferta se amplió, pues tiene 3 000 cuentas más en carpeta listas para ser comercializadas. 

Sin precisar cifras, Freddy Sempértegui dijo: “Mi idea es expandir el negocio, pues en los pocos meses que lo he emprendido he llegado a manejar una cartera muy amplia de clientes”. Entre sus planes está encontrar socios que no solo inviertan dinero sino tambiçen tiempo . 

Uno de los paquetes que más comercializa es el de $25. Generalmente lo compran empresas que recien están incursionando en las redes sociales.

La motivación para comprar seguidores que no existen es -según Freddy Sempertegui- porque quieren atraer a seguidores reales, y para él la mejor manera de hacerlo es creando primero clientes falsos.

También sostiene que su clientela llega a conseguir hasta un promedio de 40 seguidores reales en un día gracias a su negocio. Pero también dice que todo depende de lo que el cliente comparta con sus seguidores. 

Al respecto, Jorge Oviedo, community manager de Guayaquil dice: “Se genera un efecto visual, que engacha a que más gente siga una cuenta”.

A la caza de seguidores no solo entran las empresa, también lo hacen personas que están expuestos a la opinión pública y necesitan generar publicidad. “Son muchos los que nos contratan -dice Oviedo- e incluso buscan generar tendencia”. 

Un estudio internacional de Internet de Barracuda.Labs sostiene que los vendedores de seguidores de Twitter tienen 55 sitios en Google. Andrea Stroppa y Carlo De Micheli, dos investigadores de seguridad en Internet, revelaron, a inicios de 2013 que existen cerca de 20 millones de cuentas falsas de los 200 millones que tiene Twitter. 

A ello se suma el servicio de retweets, con precios que van desde $9 al mes por cinco al día y $150 por 125 retweets diarios.