Durante la noche continuaban disturbios en distintos puntos de la ciudad de Sao Paulo, en Brasil, pocas horas después de la derrota de su selección ante Alemania en semifinales del Mundial 2014.

Los incidentes se desencadenaron tras el término del encuentro disputado en Belo Horizonte, en el que el elenco de Luiz Felipe Scolari cayó por 7-1 en la peor derrota de su historia futbolística.

Avanzada la tarde se reportó el incendio de al menos 15 buses que estaban estacionados en un aparcamiento para vehículos fuera de circulación situado al sur de Sao Paulo, en el sector de Guarapiranga. El hecho ocurrió cerca de media hora después del fin del encuentro deportivo.

Los vehiculos ardieron completamente antes del arribo de bomberos generando una gran columna de humo, según informó la televisión local. Autoridades de Bomberos señalaron que el siniestro comenzó luego de una manifestación que se realizaba en las cercanías del recinto.

Autoridades investigan el origen del fuego y si tuvo relación con los incidentes desencadenados luego del encuentro, según el medio "O Estado de Sao Paulo".

Además, fueron reportados saqueos en centros comerciales en distintos puntos de la urbe. Una tienda de electrodomésticos de la red Ponto Frío situada en el barrio de Sao Mateus, al oriente de la urbe, quedó destruida. Tres adultos y dos adolescentes fueron detenidos por la Policía Militarizada (PM) en relación con el caso.

Al menos dos buses que efectuaban recorridos fueron incendiados durante la noche, uno de ellos en la avenida Yervant Kissajikian, al suroriente de la misma ciudad, y otro en el barrio Jardim Presidente Dutra, en el municipio de Guarulhos.

Desmanes en el Mineirao

En Belo Horizonte, escenario del naufragio futbolístico brasileño, se registraron desmanes en el interior del Mineirao y varias personas acusadas de provocar daños en el recinto deportivo fueron expulsadas por la fuerza pública.

En el barrio bohemio de Savassi, el más visitado por los turistas, se sucedieron peleas callejeras que terminaron con doce detenidos.

Curitiba, en tanto, vio 15 autobuses apedreados y otro asaltado e incendiado en el barrio Sitio Cercado, de acuerdo a informes del Centro de Control Operacional Urbs.

Con anterioridad se registraron protestas en la playa de Copacabana en Río de Janeiro, donde miles de hinchas seguían en directo el partido en el FanFest de la ciudad carioca.

Después del quinto gol alemán en el primer tiempo, un centenar de personas empezaron a correr desde la playa hacia las calles en una estampida que generó pánico entre los asistentes. Tres personas fueron detenidas como sospechosas de iniciar el tumulto.