Los usuarios de WhatsApp se cuentan por millones a lo largo y ancho de todo el planeta pero, ¿es realmente segura esta aplicación? Ni que decir tiene que en más de una ocasión ha experimentando algún fallo de seguridad que ha puesto en jaqué los datos de millones de personas.

Pues bien, tras el artículo sobre los dos españoles que han conseguido hackear WhatsApp, lo cierto es que se ha descubierto que la aplicación en cuestión tiene una serie de carencias que la hacen absolutamente vulnerable a los ciberataques con el riesgo pertinente que ello conlleva. Y es que al parece la encriptación de los mensajes que porta esta aplicación es bastante sencilla de atacar.

Por otro lado, esta aplicación android no cuenta con ningún antivirus, por lo que la propagación del malware es algo que está a la orden del día, al menos, mucho más de lo que uno se podría llegar a pensar en un momento determinado. Los contenidos se borran de manera automática en un periodo de 30 días, lo que no facilita tampoco el que la protección sea mayor sino todo lo contrario.

Además, los expertos resaltan las carencias que la aplicación presenta en el momento del registro y el proceso de verificación, un instante clave puesto que el usuario introduce sus datos personales en ese preciso instante en determinadas ocasiones o, al menos, va cediendo a través de licencias para que puedan acceder a ellos. Al parecer, el fallo radicaría en que el código que sirve para verificar a un usuario se generaría a través de la propia aplicación antes incluso de que los servidores internos envíen el sms con el código personal a los usuarios. Esto se traduciría en una nueva ventana para los ciberataques, lo que demostraría la vulnerabilidad de la aplicación.