Poco antes de despegar el vuelo desde Ámsterdam que fue derribado por un misil cuando volaba sobre Ucrania, uno de los pilotos del vuelo MH17 de Malaysia Airlines le envió un mensaje de texto a su esposa a través de su cuenta de WhatsApp diciendo que pronto estaría de regreso en su hogar. “Pronto estaré en casa”, le escribió el piloto, sin imaginar que ese sería el último diálogo que tendría con su mujer.

Así lo reveló una de las primas del capitán Wan Amran Wan Hussin, quien tenía 50 años de edad – 25 de experiencia en la aerolínea- y estaba casado con Meriam Yusoff. Su pariente, identificada por Wall Street Journal solamente con el nombre de Umi, reveló además cómo se compone la familia de Amran.

Era padre de dos hijos, uno de ellos de 10 años llamado Yunus y otro de 8, cuyo nombre no trascendió. Umi explicó que el más grande de los dos ya estaba en conocimiento de la tragedia que sufrió su padre: “El más grande tiene diez años, está bien. Ya sabe lo que pasó. Pero el segundo, que tiene ocho años, está un poco confundido”, relató.

También habló sobre la esposa del piloto: “Ella aparenta estar calma, al menos en lo exterior, pero por dentro… no lo sabemos”.

Umi reveló también haber tenido conversaciones con Amran sobre el misterio del vuelo MH370 de la misma compañía para la que él trabajaba, Malaysia Airlines, al que se da por perdido en el océano Índico desde el 8 de marzo de 2014.