La memoria de Dian Fossey, la zoóloga estadounidense que dedicó su vida al estudio de los gorilas, vuelve hoy de entre la niebla de las montañas africanas hasta la página principal de Google gracias a un nuevo doodle.

El buscador más usado de internet ha redecorado el azul, rojo, amarillo y verde de las letras de su logotipo con imágenes de las montañas Virunga y los bosques de Ruanda y el Congo, donde Dian Fossey estudió a los gorila de montaña (Gorilla beringei beringei). 

Además, en el nuevo doodle también aparecen dibujos de los primates y de una Fossey siendo acicalada por uno de los gorilas mientras toma notas para sus estudios.

De esta forma, Google homenajea a Dian Fossey en el día en el que la zoóloga cumpliría 82 años. La estadounidense dedicó su vida entera al estudio de los gorilas, sobretodo en Ruanda. Su paciencia y meticulosidad le permitieron comprender, reconocer e imitar el comportamiento y las características de cada uno de los animales, ganándose así la aceptación en los grupos que observaba y llegando a establecer con ellos una relación de confianza y afecto. 

Su trabajo convirtió Karisoke, donde ella estudió en EE.UU., en centro internacional de investigación sobre los gorilas tras fundar el Centro de Investigación de Karisoke en 1967.

Su trabajo, sin embargo, se conoció y divulgó a nivel mundial gracias al libro que publicaría en 1983, Gorilas en la niebla, donde exponía sus observaciones y su relación con los gorilas en todos sus años de estudio de campo con los primates. Estos estudios contribuyeron en gran parte a la recuperación de la población de gorilas y a la desmitificación de su comportamiento violento.

Lucha contra los cazadores furtivos y trágico final

La pasión y la dedicación por sus estudios llevó a Dian Fossey a enfrentarse y a combatir a los enemigos más peligrosos. En sus 22 años de trabajo con los gorilas, la zoóloga luchó con todas sus fuerzas contra la actividad de los cazadores furtivos, que estaban llevando la especie de los gorilas de la montaña a la extinción. Esta lucha le creó muchos problemas, y se sospecha que fue el motivo de su asesinato en 1985.

Su muerte, a machetazos, fue atribuida al jefe de los cazadores furtivos de gorilas contra los que luchó. En un principio se señaló a los furtivos, pero posteriormente fue acusado Wyne McGuire, un joven estudiante que se encontraba bajo la asesoría de Fossey y al que se le acusó de ‘celos profesionales’.

Fossey fue encontrada asesinada en el dormitorio de su cabaña en las montañas de Virunga, Ruanda, el 26 de diciembre de 1985. Junto a su lecho de muerte se halló su diario con una última entrada manuscrita, que se convertiría en su último mensaje a la humanidad: Cuando te das cuenta del valor de la vida, uno se preocupa menos por discutir sobre el pasado, y se concentra más en la conservación para el futuro. Hasta en su muerte, Dian Fossey ofreció toda una lección de vida. (Vanguardia)