“Representantes del Gobierno quieren matarme”, confesó el informante estadounidense en la entrevista que fue realizada el 22 de enero en Moscú, donde Snowden permanece desde agosto de 2013 como refugiado político para evitar ser detenido por parte de las autoridades de Estados Unidos, y que se transmite hoy en la televisión alemana.

“Esta gente [los funcionarios del gobierno] dijeron que les gustaría meterme una bala en la cabeza o envenenarme cuando salga del supermercado y ver cómo muero en la ducha”, precisó el ex contratista.

De acuerdo con fragmentos de la entrevista, Snowden aseguró que ya no está en posesión de documentos confidenciales, ya que entregó todos los archivos a los periodistas y también señaló que él no tiene ninguna responsabilidad sobre los tiempos de publicación de los materiales filtrados. (RT)